06 febrero 2012

...this is your life!


[...and the sky is full of dreams
but you don't know how to fly.
I don't have a simple answer,
but I know that I could answer something better...]

The Killers.

05 febrero 2012

03 febrero 2012





"Fall seven times. Stand up eight."



30 enero 2012

...cuando te cierran las puertas,
te armas de valor,
vences el vértigo,
escupes a la cara del miedo,
y escalas hasta la ventana más cercana!

21 enero 2012

***


[...you think I'm weak. I think you're wrong...]

Matchbox 20
If you're gone


11 enero 2012

...je voudrais

...aller à Paris!

*y este año lo haré, he dicho!

10 enero 2012

...pulsar el off de ese monólogo interno.

Te levantas en la mañana con esa sensación de no saber qué estás haciendo. No saber qué haces bien. No saber qué haces mal. Una pequeña introspección que se va difuminando a medida que abres los ojos. Te bañas. Te vistes. Un poco de maquillaje para tapar las cicatrices que ha ido dejando este último mes en tu cara. Tratando de simular que todo va viento en popa. Que estás lista para arrancar el día con buen pie. Pero todo es parte de la misma mentira.

Ríes porque no sabes cómo dejar de hacerlo. Los nervios te traicionan en la batalla por ganar control a la pesadilla que se ha apoderado de tus últimos días, de tus últimas noches.

La oficina. Ese mar tortuoso lleno de especímenes que no logras entender. Esos que se te antojan bipolares. Esos que un día crees normales y los mismos que al otro quieres lanzar por la ventana.

Y entonces todo comienza a tornarse gris. Te envalentonas. Haces la llamada y té en mano, te encaminas a paso funebre hacia esa historia que en algún momento comenzó pero cuyo final se ha adelantado más de los previsto. Llevas el cuchillo en los ojos, como si con el pudieses cortar la tensión, la incomodidad que flota en el aire. Sueltas hileras de palabras y de frases que llevas atragantadas desde hace días. Y el lenguaje se te hace corto, porque no es el tuyo. Quisieras decir tanto y, por el contrario, dices tan poco. Te levantas, abres la puerta con mano firme y frente en alto y te vas por el pasillo hacia tu sitio, intentando disimular el desagrado de las últimas palabras. Intentando callar a esa Cindy que sólo quiere tirarse al suelo a llorar.

Llegas al sitio y la muralla cae. Lágrimas resbalan sin que nada las puedan detener. Ni la fuerza con la que cierras los parpados es suficiente para evitar que sigan saliendo. Desconsoladas. Pañuelos que corren en las manos tratando de esconder lo inevitable. Y te hundes en la silla.

Y allí precisamente comienza tu monólogo. Cual repetición infernal de eso que sabes pero que no quieres oir.

Y de repente oyes tu voz. Y la ves a ella. "I have never been like this", te excusas, como si fuera tu culpa el "I'm not happy" que te sale a borbotones sin saber siquiera cómo pronunciarlo. Y es exactamente eso. No eres feliz. Es todo parte de un mismo truco, de una misma ilusión. Y allí te despiertas y te desmoronas porque te das cuenta que has estado viviendo una gran y estupenda mentira.

Lo próximo que sabes es que todo está en tu bolso y llevas el abrigo en el brazo. Tus pasos hacen eco por ese pasillo que es ahora inmensamente interminable, ese que se te hace infinito. Encajas la cara en el suelo, cual avestruz, para que nadie te vea llorando. Pero es muy tarde. Muchas miradas sobre tí. Sales y al subirte al ascensor sabes que dejarás el edificio. Sin embargo, las lágrimas no te dejan a ti.

El tren. Y el monólogo que sigue. Que si necesitas ver a un psicólogo. Que este es el precio que tienes que pagar por todo el cambio que has hecho, aunque no te lo tengas merecido. Que no quieres volver. Pero que toda la energia la has ido dejando, a cuentagotas, en el camino. Se te ha agotado y ya no quedan más reservas. No hay más que hacerle. Y te imaginas en el psicólogo, pero ¿qué le vas a contar? o ¿en qué idioma? o ¿es que vas a lloar también cuando trates de explicarle cómo te sientes pero no puedas porque el idioma y la lengua te fallan? ¿Quién va a haber para escucharte cuando no sólo estas "alone" sino tambien "lonely"? ¿Qué antidepresivo puede ayudarte a callar esa voz que te repite constantemente que no estás bien, aunque no quieras demostrarlo? ¿Qué sonrisa es lo suficientemente grande y falsa para hacerle sombra a las noches sin dormir o a esos fantasmas familiares que te persiguen hasta en tus horas más normales.

"Quizás - te dices - lo que necesitas son unas vacaciones". Pero ¿a dónde? ¿Con qué dinero? ¿Bajo qué excusa? ¿A lo mejor otro cambio de vida? "A la tercera va la vencida", o al menos eso suelen decir, pero ¿a dónde? ¿Qué lugar te ayudará a recuperarte de esta? ¿Hasta cuándo vas a estar huyendo de algo que llevas tan dentro que siempre estará contigo?

Tratas de escuchar las palabras de Gabo. Empiezas a creer que todo podría solucionarse con libros de autoayuda, con hacer yoga, con limpiar y sanar tu alma, dejando todo lo malo de lado, con quererte más. Pero sabes que no es así, porque tú no eres así, porque nunca has sido así. Pero allí está el radical libre: "Tú nunca has sido asi", sin importar cuánto se te ha puesto delante, siempre te has puesto en pie y te has hecho la valiente. Con un grito de guerra te has llevado todo cuanto se te ha cruzado en el camino. Y todo por la bendita terquedad de un apellido que a las chiquitas, no deberia ser ni el tuyo. Nunca ha llegado un momento de parar y ver atrás. Porque nunca es suficiente. Porque siempre quieres más. Porque lo personal queda de lado. Porque todo lo demás, y los demás también, tiene prioridad.

Y allí es cuando te viene a la cabeza eso de "You are too nice", o el "es que tu eres muy buenecita Cindy" y entonces ya terminas de enfurecerte. Eres una fiera. Si, claro, una fiera, pero en el pelaje de un ratón. Un ratón que hace rato sólo se ahoga en el charco de sus propias lágrimas. Un ratón que de tanto correr y esconderse, hace rato que ha dejado de creer.

Y ahora estas aquí, escribiendo, sólo con la agonia de querer dormir y no despertar. Sólo por el hecho de no volver a repetir el ciclo. Sólo por no volver a despertar de nuevo con esa sensación de no saber qué estás haciendo.

...porque sólo quieres pulsar el off de ese monólogo interno, pero no sabés cómo.


31 diciembre 2011

...la Cindy que llevo por dentro.

...12 horas para que se acabe este año. Y yo que odio la navidad cada vez más y que acabaría con la sonrisa hipócrita de más de uno en esta época, sólo tengo un muy pero que muy firme propósito para este nuevo que viene.

Se acabó! He tenido suficiente. Que digo más que suficiente!

Se acabó el que digan que Cindy es muy buena, que Cindy es muy "polite" o "too nice"... si, si, mucha razón, el muy y el too están de más. Mucho más que de más.

Para este nuevo año me propongo espantar a los niños del demonio de mi nuevo barrio que hacen competiciones de gargajos en mi puerta, esos mismos que joden todos los fines de semana jugando con la pelotita llena de barro contra mi ventanal o justo frente a mi casa. Este año les diré que es suficiente. En holandés si me agarran de buenas o en un español súper grosero, si se encuentran con la Cindy que llevo por dentro. Poco me importan sus padres o los vecinos que pueda espantar.

He estado macerando ya mucho rato. Y la parte más agria de mi está por fin por salir a flote.

Me he cansado de hacer siempre lo que los demás quieren, por no ser rancia, por no hacerles "desaires". Pero ya basta. Tengo 26 años y creo que estoy bastante grandecita ya para poder decir lo que pienso y lo que quiero y dejo de querer. Me he cansado de ser la idiota que siempre tiene que aguantar al resto. Me he cansado de ser el mono de feria que todo el mundo lleva a rastras a todos lados. Me cansé de ser la buena hija, la buena amiga, la buena novia (que luego se come cuernos de todas alturas y dimensiones), la buena empleada, la buena ciudadana. La buena idiota...

Por eso, y mucho más también, este año nuevo me propongo decir que NO.

Que NO me gustan los niños de mi barrio. Que no me gustan sus gritos, ni su pelota, ni sus putas malas mañas. Que NO me gusta tener que recoger todas sus mierdas, esas que dejan frente a mi puerta luego de estar molestando todo el rato. Que NO quiero que jueguen frente a mi casa, porque para eso hay un parque dos minutos más allá.

Que no me gusta la gente que se cola en las filas del bus o los que no quitan sus mierdas del asiento cuando el tren va a reventar. Que no me gusta la gente maleducada que no saluda cuando te ven de frente o cuando se suben al mismo ascensor. Que no me gustan las malas caras a las 7 de la mañana. Ni los bipolares como jefes o como amantes.

A todo aquel que venga a incordiar, agárrese los pantalones.

Yo no pretendo rebajar 100 kilos ni inscribirme en un concurso de belleza. No me propongo escribir mi primera novela ni irme de safari al tercer mundo para ser la nueva embajadora de la unicef o de la ONU. No pretendo encontrar la cura del sida ni correr el maratón de NY. No pretendo ser más ni mejor.

Sólo quiero aprender a decir NO. A no callarme las mierdas que me molestan y que me hacen llorar. A no callarme las injusticias. A no pasar malos ratos. Me propongo no ser tan buena. Me propongo pensar más en mi y en lo que de verdad quiero hacer. Me propongo decir las cosas cuando las sienta y cuando y cómo me de la vena. Me propongo no tener que pasar otras navidades como éstas.

Me propongo tratar a todo el mundo con la asquerosa confianza con la que trato a mi madre. Esa que me deja decirle las cosas como son o como yo las veo. Esa que me permite, sin un pelo en la lengua, decirle lo que me molesta de ella o lo que veo que hace mal. Esa que me permite ser la verdadera Cindy. La real. Esa de carne y hueso.

... porque yo, a 12 horas para que se acabe este año, sólo me propongo ser la Cindy que llevo por dentro.

20 noviembre 2011

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"...sometimes people write the things they cannot say..."